Quizás muchos de ustedes tienen la idea de que al quitar los lácteos de la dieta, encontraste un método infalible para seguir bajando de peso. Sin embargo, en un nuevo estudio descubrieron que puede ocurrir justo lo contrario. Según los científicos de la Universidad de Australia de Oeste, tomar leche en el desayuno realmente puede ayudarte para que consumas menos alimentos a la hora de la comida.

La gente con sobrepeso que tomó 600 ml (aproximadamente 2 tazas y media) de leche descremada en el desayuno, en lugar una cantidad similar de jugo de fruta, consumió casi 9% menos calorías durante una comida tipo buffet, en donde puedes comer todo lo que quieras. El suero de leche y cafeína de la leche, parecen resultar más satisfactorios y sostener una fuente de energía durante más tiempo que los carbohidratos simples que vienen en los jugos de fruta.
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