Etiqueta: Grasa

  • Errores en la alimentación parte 2


    Continuamos con otra selección de mitos sobre las formas tener una alimentación más sana y poder bajar de peso fácilmente.

    Existe una gran cantidad de mitos  y desinformación en torno a la alimentación, lo que inevitablemente nos hace dudar si nuestra dieta contiene todos los nutrimentos necesarios en los horarios y tiempos correctos.

    Mito 11. Para subir musculo se deben ingerir más calorías

    Realidad: No es necesariamente cierto, más bien se debería decir: para subir grasa debes comer más calorías, y para subir músculo, más nutrimentos, poniendo atención a las proteínas y carbohidratos de calidad para lograr avances.

    Mito 12. Si hago ejercicio puedo comer lo que yo quiera

    Realidad: Al contrario. Cuando haces ejercicio se incrementan las necesidades nutrimentales del organismo, de tal forma que si te gusta entrenar debes tener un mejor control de lo que consumes.

    Mito 13. No debes comer nada después de entrenar, de lo contrario, recuperaras las calorías quemadas

    Realidad: Cuando haces ejercicio buscas activar el metabolismo y mejorar tu salud y condición física, por lo que incluso después de una ardua sesión se recomienda comer para prevenir un desgaste excesivo. En resumen, no importan las calorías después de entrenar, sino las totales al día.

    Mito 14. Es malo consumir productos light

    Realidad: Estos son productos sin calorías o reducidos en las mismas, y si bien no representan ningún problema para la salud, debes tomar en cuenta tus necesidades nutrimentales, y si eres una persona altamente activa es posible que necesites omitirlos.

    Mito 15. Puedas comer toda la fruta que quieras

    Realidad: Las frutas son alimentos saludables y de fácil digestión, razón por la cual es común abusar de su consumo. Sin embargo no son carentes de energía, por lo cual no debes abusar de ellas.

  • Errores en la alimentación parte 1


    Existe una gran cantidad de mitos y desinformación en torno a la alimentación, lo que inevitablemente nos hace dudar si nuestra dieta contiene todos los nutrimentos necesarios en los horarios y tiempos correctos.

    Mito 1. Comer poco adelgaza

    Realidad: Falso. Comer poco hace lento al metabolismo y puede ocasionarte más problemas de peso que comer de más.

    Mito 2. Si no desayuno me siento más ligero

    Realidad: Falso. Omitir el desayuno incrementa el desgaste físico durante el día y entorpece el metabolismo, por lo que si no desayunas te sentirás más cansado y débil.

    Mito 3. Evita cenar para estar en forma

    Realidad: Nada más alejado de la verdad. No sirve de nada eliminar una comida; al contrario, para lograr armonía estética debes de comer alimentos de calidad en todos los horarios.

    Mito 4. Nada de carbohidratos después de las seis de la tarde

    Realidad: Como mencioné anteriormente, una comida aislada no hace la diferencia, así que eliminar un nutrimento de la última comida el día no resuelve nada si no se planifica.

    Mito 5. Se debe comer tres veces al día

    Realidad: Por cuestiones sociales se plantean tres comidas durante el día para mantenerse saludable, sin embargo deben incluirse al menos dos colaciones más para mantener al organismo saludable, por lo que se recomienda hacer cinco comidas.

    Mito 6. Comer en grandes porciones engorda

    Realidad: No importa tanto los tamaños de las porciones sino las calorías que contienen, ya que mientras algunos alimentos en pequeñas porciones aportan grandes cantidades de energía, otros funcionan a la inversa.

    Mito 7. Puedes consumir cualquier alimento para calmar el hambre

    Realidad: La regulación del apetito está más asociada a los carbohidratos, ya que son la primera opción del organismo como portadores de energía, a diferencia de las proteínas y grasas. Además, no es lo mismo comer algo nutritivo, a cualquier alimento chatarra.

    Mito 8. Las dietas de moda son buenas para perder peso

    Realidad: Falso. No existe una forma peor de arriesgar tu salud que probar una de estas dietas, porque aunque son populares, no tienen una sabe solida. Así que mejor no te arriesgues.

    Mito 9. Existen alimentos quema grasa

    Realidad: Siendo realistas, la grasa no se quema, más bien se oxida por efectos del metabolismo, por lo que consumir alimentos ácidos no tiene nada que ver con la pérdida de peso.

    Mito 10. Hacer dieta es malo para tu salud

    Realidad: Todo lo contrario. Al seguir una dieta tienes un control de los alimentos que consumes y puedes equilibrarlos con tus necesidades nutrimentales.

  • Nutrición: Sándwich de pollo crujiente

    Comidas de 10 minutos

    Si pensaste que el pollo crujiente estaba totalmente descartado en tu alimentación sin grasa, te equivocas. Y lo mejor es que además de saludable contiene un mayor contenido proteínico que la pechuga de pollo orneada.

    Ingredientes:

    ½ limón (jugo)

    2 cucharadas de almidón de maíz

    2 claras de huevo

    ¾ de taza de moronas de pan multigrano seco

    ¼ de taza de queso parmesano

    2 pechugas de pollo

    Preparación:

    Mezcla el juego de limón, el almidón de maíz y las claras de huevo. Junta las migajas del pan y el queso en una bolsa de plástico sellable grande. Remoja las pechugas de pollo en la mezcla de huevo y ponlas en una bolsa con las migajas para empanizarlas. Saltea el pollo en un sartén antiadherente y rociada con aceite en aerosol y sirve en un bollo multigrano con todos los condimentos.

    Información nutrimental:

    Tamaño de la porción: 2

    Calorías por porción: 68

    Proteínas: 43g

    Carbohidratos: 12g

    Grasas: 12g

    Grasa saturada: 4g

  • Ejercicio a baja intensidad para optimizar la pérdida de grasa


    Thompson y sus colegas tienen un estudio publicado en el Boletín Europeo de Fisiología Aplicada, en el que le pidieron a 10 hombres que pedalearan en la bicicleta en un rango comprendido entre el 33 y el 66% de la capacidad aeróbica máxima (VO2max) durante 90 minutos y 95 minutos respectivamente, descubriendo que el porcentaje de quema de grasa era mayor durante el ejercicio de baja intensidad, aunque el número de calorías gastadas similar. Esto obedece a que biológicamente el cuerpo quema más calorías, que toma de la grasa a intensidades más bajas, porque es la fuente de energía que se quema con lentitud, y el combustible preferido durante los periodos de descanso y de ejercicios de baja intensidad.

    Si esto es verdad, ¿entonces por qué no es tipo de entrenamiento que recomiendan casi todos los expertos en condición física? Porque los entrenamientos de alta intensidad que duran lo mismo que un esfuerzo continuado de baja intensidad, darán mejores resultados. No obstante, lo triste es que no puedes desempeñarte a alta intensidad durante todo el tiempo que puedes hacerlo a baja intensidad.

    Moraleja: El ejercicio cardiovascular de baja intensidad es excelente para desarrollar aguante al esfuerzo y bajar de peso y el porcentaje de grasa, mientras que los ejercicios de alta intensidad favorecen la perdida de grasa. La recomendación es incorporar carreras cortas de gran intensidad dentro de las sesiones cardiovasculares de mayor duración y así aumentar al máximo el entrenamiento de resistencia, y también la pérdida general de grasa.

  • Manda tus antojos al demonio

    4 MÉTODOS PARA MANTENER EL HAMBRE BAJO CONTROL

    ¿Por qué preferimos las chispas de chocolate al brócoli o al pollo?

    Los alimentos de alto índice glucémico –aquellos que contienen más azúcar– secretan dopamina, lo que significa que mejoran temporalmente tu estado de ánimo. La doctora Susan Roberts nutrióloga y profesora de psiquiatría en la Universidad de Tufts, y autora de: La dieta instintiva (editorial Workman Publishing Company, 2008), dice: “A corto plazo los antojos nos hacen sentir mejor”. Esta euforia temporal es la razón principal por la que es tan difícil ignorarlos.

    En un estudio publicado en el Boletín Internacional de Obesidad, se descubrió que los alimentos que más se nos antojan tienen al menos el doble de calorías que los de consumo tradicional, y tienen más grasa y menos proteína y fibra. Combinación de nutrimentos que nos proporciona esa “euforia” al consumirlos, pero que a largo plazo representa un desastre tanto para la dieta como para la salud.

    Si tú eres de los que tiene problemas para hacer a un lado el antojo de ciertos alimentos, haz lo siguiente:

    1. Haz 6 comidas diarias para mantener el hambre bajo control. Roberts dice: “Los antojos son reforzados por el hambre”. Así que cuando haces comidas frugales a lo largo del día, mantienes estable el nivel de azúcar en la sangre, lo que reduce el antojo.
    2. No te conviertas en un comelón casual. Planea el horario de tus alimentos y apégate a ellos. Comer fuera del horario puede desencadenar los antojos.
    3. No evites los alimentos que se te antojan. Cuando pones estos alimentos fuera de tu alcance haces que aumente tu deseo de comerlos. Así que mejor haz que lo que más se te antoje forme parte de tu alimentación. Roberts explica: “Nada más cuida que nunca te los comas solos”. Usa la técnica del sándwich y cómetelos justo a la mitad de la comida. Y agrega: “Nunca permitas que sea lo primero que te comas (que es cuando tienes hambre) o al final (cuando debes dejar de comer).
    4. Simplemente di NO. Es muy difícil decir no a tus antojos, pero Roberts dice que si puedes hacerlo, ello muy pronto pagará dividendos, y agrega “”Si tú ignoras tus antojos durante al menos una semana, éstos tenderá a disminuir, y eventualmente desaparecerán”.