
Funciona. Pero, ¿no pareces tonto? Quizá, pero entre cada exhalación le dices a tus compañeros de mesa que tratas de enfriar algo que ya está en tu boca. “Si le soplas haces que el calor se disperse y se evapore rápidamente, lo que permite que la temperatura del caldo disminuya”, señala Stanford A. Klein, profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Wisconsin en Madison, Estados Unidos, Ahora es momento de disfrutar tu minestrone.


