Lo que comemos puede influir en la respiración y asma. Un estudio publicado en Internacional Study on Allergies and Asthma in Childhood, encontró que la dieta mediterránea (rica en pescado, fruta y verduras), está asociada a una menor probabilidad de problemas respiratorios y asma.

En cambio, las dietas ricas en carne de tipo hamburguesa, se asocian a la aparición de asma en los niños de los países más ricos, posiblemente por su contenido en ácidos grasos trans.