No pueden negarlo, para la mayoría de los hombres esto es real, es la comparación de cómo miramos los colores los hombres y como los miran las mujeres, nosotros no nos complicamos la vida a tal grado y es mucho más simple.

No pueden negarlo, para la mayoría de los hombres esto es real, es la comparación de cómo miramos los colores los hombres y como los miran las mujeres, nosotros no nos complicamos la vida a tal grado y es mucho más simple.


Según el antropólogo Marvin Harris, esta necesitad surgió desde que el homínido caminó erguido. El bipedalismo provocó en ellas una disminución de la amplitud del canal del parto, lo que generó que las crías nacieran en un estado poco desarrollado para sobrevivir sin un largo cuidado.
Entonces, al no poder lograr la supervivencia de ambos sin la ayuda de los hombres, se creó esta solicitud biológica de asegurarse que el macho sería de ella y de nadie más. De ese modo su presencia les permite tranquilamente criar y continuar la especie. Posteriormente, se convirtió en un hecho cultural, social y religioso. Estos factores quedan impresos y, aunque las situaciones han cambiado, nos siguen dictando comportamientos.

Quizá no seamos como creemos ser. De acuerdo con un reciente estudio publicado en el Journal of Health and Socil Behavior los hombres somos más propensos a sufrir las altas y bajas de una relación que las mujeres. Los investigadores analizaron el comportamiento de mil 600 personas sobre el impacto de las relaciones en su salud mental y descubrieron que ellos no tienen escape para sus conflictos emocionales a diferencia de sus parejas.
Así que, si tu relación va mal, ellas tendrán más personas en quien apoyarse. Encuentra amigos o familiares a quienes puedes contarles tus problemas.

El consumo de arándano rojo o cranberry puede llegar a reducir en un 50% el riesgo de la cistitis en las mujeres, una de las infecciones bacterianas más frecuentes, especialmente durante el verano a consecuencia del cloro en las albercas y tejidos mojados.
Te preguntarás, ¿cómo es posible conseguir este efecto casi milagroso?
Las bacterias se adhieren a los tejidos como lo hacen las dos caras de un velcro.
Los arándanos rojos contienen unas sustancias denominadas proantocianidinas (PAC) que crean una capa sobre este tejido que impide que las bacterias se peguen a la pared celular, de modo que éstas fluyen por la orina y son expulsadas del cuerpo, por lo que no tienen posibilidad de causar infecciones.
La dosis recomendada es de 36 mg al día, que pueden ser tomadas como fármacos (en cápsulas o ampolletas), como jugo o en arándanos rojos secos. Se recomienda consumir arándanos por las mañana.

Estas son las claves que te ayudarán a tener un estilo de vida sencillo y sin dificultades. Además de una vida saludable.
1.- Con mano segura
A menos que seas millonario, pasarás la mayor parte de tu semana trabajando. Es un hecho, te guste o no. Para reducir un poco la sensación de agobio es importante establecer lazos amistosos dentro de la oficina. Estudios realizados en la Universidad de Iowa, Estados Unidos, señalan que un apretón de manos es la primera y más duradera impresión de las personas que conoces profesionalmente, porque les da una pista del poder no verbal de tu personalidad.
Aquellos con un saludo fuerte fueron catalogados como los más confiables: sin embargo, también deberías ser cálido al momento de estrechar la mano. Investigadores de la Universidad de Yale. En el mismo país, encontraron que aquellos con saludos amigables tenían una imagen más favorable en su oficina. La empatía y la temperatura se encuentran localizadas en la misma zona del cerebro. Recuerda, más saludos y menos fuerza; es tiempo de trabajar en tus manos.
Ganancia: te permitirá conocer más personas en tu lugar de trabajo, entre ellas mujeres guapas.
2.- Murmullo sin cables
El mundo moderno es demasiado ruidoso. Investigadores del M-Lab, de Inglaterra, descubrieron que los adultos, en promedio, sólo disponen de 63 minutos de silencio al día, sin música o televisión, sólo calma y tranquilidad. Este es un gran problema cuando deseas que los demás te escuchen. En una conversación las platicas se elevan unos 60 decibeles, pero cualquier cosa que supere los 85 –incluido el rington de tu celular- es suficiente para dañar tus canales auditivos, pues incrementa el riesgo de desarrollar tinitus y sordera parcial. Un intercomunicador vía Bluetooth para el oído te permite aislar y eliminar el ruido ambiental y disfrutar de una conversación clara y sin interrupciones. Limitar el número de decibeles que llegan a tus oídos no sólo los protege a ellos, pues la American Speech Hearing Association, de Estados Unidos, descubrió que el ruido también es capaz de elevar la presión sanguínea, aumentar el índice de ansiedad e, incluso, entorpecer la digestión.
Ganancia: protegerás tu capacidad auditiva y no escucharás lo gritos de otras personas (ni sus reclamos).
3.- El hombre de la casa
Sólo ocasionalmente, la ciencia te dice lo que quieres escuchar: se ha probado, sin temor a equivocaciones, que las mujeres regañan más que los hombres. Los investigadores han demostrado que en una relación, el “sexo débil” toma el control de las llamadas de atención dos veces más que los hombres. Psicólogos de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, descubrieron que la principal fuente de sus descontentos proviene del hogar.
Por otro lado, los hombres fueron más específicos y aseguraron que la causa principal deriva de la alcoba, cuando quieres algo en la cama y ella no. Un estudio realizado a 6,877 parejas (publicado en el Journal of Family Issues) reveló que sin importar el género, a mayor trabajo doméstico, más sexo. La solución es participar más en las tareas del hogar y con seguridad serás recompensado con tus caprichos en la alcoba.
Ganancia: más placer y menos reclamos en casa.
4.- Desayuno completo
Si el sábado comienza con un pan integral y un café bien cargado, sin pensarlo, pones la alfombra roja para recibir tu proceso de relajación. “Los carbohidratos complejos mejoran la absorción de triptófano, un aminoácido que es vital en la producción de serotonina –el prozac de tu cuerpo- “, explica la nutrióloga Simone Laubscher. Un tazón de avena es el desayuno perfecto porque cuenta con un alto contenido de almidones libres de azúcar que ayudan a estabilizar el nivel de insulina en tu sangre y evitan los picos y descensos bruscos de la misma. “Además, es la fuente ideal de fibra soluble que ayuda a reducir el índice de colesterol y permite que el sistema digestivo absorba mejor los nutrientes de los alimentos que consumes”, añade el especialista. Ponte en el camino nutricional correcto y verás que los fines de semana son más sanos.
Ganancia: sin invertir demasiado mejorarás tu salud y humor durante el sábado y el domingo.