
La inseguridad crónica en el trabajo podría estar ligada a una salud deficiente en mayor proporción que la pérdida del empleo. Investigadores estadounidenses realizaron un estudio a 1,700 adultos entre 1995 y 2005. 18% de los encuestados reportó padecer inseguridad laboral y solo el 3 y 5% de los encuestados mostraron un estado crónico. Se descubrió además que la poca confianza laboral crónica es causante de una salud deficiente en mayor medida que la pérdida del trabajo –e incluso llego a superar el vicio del cigarro y la hipertensión.
