¿Comes poco, hacer ejercicio regularmente y no bajas de peso? La razón: un metabolismo lento.
Hay quienes suponen erróneamente que para bajar de peso tienen que dejar de comer. Incluso llegan al extremo de comer solo una o dos veces al día, y se llevan la decepción de su vida cuando ven que no bajan aun comiendo muy poco. Además se sienten fatigados y con hambre, y aunque bajaron de peso ligeramente al inicio, lo más seguro es que no haya sido de grasa, sino de músculo y agua.
Con frecuencia los hábitos alimenticios contribuyen al retraso del ritmo metabólico del cuerpo sin que nos demos cuenta, práctica que mejora al cambiar la manera de comer y que favorece en el organismo un ritmo más dinámico a la hora de comer calorías.

DIETA Y METABOLISMO
El cuerpo humano está hecho para almacenar grasa, y esto tiene su explicación: en las glaciaciones los seres humanos con un metabolismo muy lento eran quienes más oportunidades tenían de sobrevivir; los que más grasa tenían eran los candidatos ideales para soportar estos periodos de hambruna. Desde entonces, cuando dejas de comer y te malpasas, tu cuerpo percibe que viene un periodo en el que tiene que gastar menos energía. Esto le lleva a ser cada vez más lento y resiste a la hora de eliminar esa grasa, razón por la cual las dietas con un aporte energético y alimenticios muy bajos no funcionan a largo plazo. Lo ideal es comer para favorecer que el metabolismo se acelere.
Y es que al acelerar el metabolismo se elimina mayor energía, y el cuerpo empieza a perder peso y a tonificar los músculos.
ACTIVA TU METABOLISMO
1.- Comer varias veces al día
La mejor fórmula para activar el metabolismo es evitar los periodos prolongados de ayuno, pues esto alenta y propicia que comas más después de pasar varias horas sin probar bocado, si realmente quieres bajar de peso, haz comidas pequeñas y balanceadas cinco veces al día para que el metabolismo trabaje más. Procura combinar una dieta con una buena sesión de ejercicio de forma regular, y los resultados serán más notables.
2.- Evita las dietas relámpago
Normalmente cuando queremos bajar de peso rápidamente recurrimos a las dietas drásticas que casi nos matan de hambre, por lo que el organismo se defiende acumulando las pocas calorías que tiene, lo que impide la reducción del peso corporal.
Por otro lado, este tipo de dietas tienen un factor psicológico negativo, y es que se sienten como sacrificios, lo que aumenta la tendencia de romperlas con facilidad.

3.- Consume fibra
Los alimentos ricos en fibra no aceleran el metabolismo, pero ayudan al cuerpo a trabajar con mayor efectividad, permiten procesar mejor los alimentos, facilitan que muchas de las funciones corporales sean más efectivas y que varias de las sustancias que se ingieren no se procesen en forma de grasas. Además producen una sensación de saciedad, evitando que el organismo procese las calorías en forma de grasa.
4.- Desayuna todos los días a la misma hora
Consume diariamente en tu primera comida cereales, fruta, jugos y granos, alimentos completos y muy nutritivos, evita saltar el desayuno, pues los alimentos contribuyen a que tu cuerpo queme más calorías.
5.- Come fruta o verdura para el ayuno
Cuando transcurren largas horas sin comer alimentos, el metabolismo pierde dinamismo. Además, si pasas mucho tiempo sin comer, en la siguiente comida consumirás más de lo necesario. Si por tu actividad diaria no tienes tiempo de comer a cada rato, una fruta o verdura entre comidas es el remedio perfecto para el ayuno.
Y si eres uno de los leyó este articulo completo, te recompensaremos pronto con una dieta perfecta para activar tu metabolismo y así mejorar la cantidad de pero que pierdes.