
La mayor boda realizada en una prisión
El 14 de junio de 2000, 120 reclusos de la cárcel Carandiru, San Pablo, Brasil, desposaron a sus prometidas en una ceremonia masiva. Funcionarios y pastores evangélicos convirtieron el pabellón seis en una iglesia transitoria.
Las novias, que por tradición llegan tarde a la boda, tuvieron que presentarse con 2 horas de anticipación para someterse a requisas y revisaciones. Los novios vistieron de chaqueta y corbata; lo único que los delataba como prisioneros eran sus pantalones de color beige que formaban parte del uniforme de prisión.
Deja una respuesta