Ene 11

Una historia sorprendente :O

Bueno hace un buen rato lei esta historia en www.xbmexico.com.mx que publico Neoka21 y hoy en la mañana se la platique a un amigo de la Universidad y pues hoy la busque para que la lea y tambien la publico en mi blog :D para ustedes.

Una historia de terror

Una hisrotia de terror de age of empires

Eran alrededor de las 2 de la mañana, el último de mis contactos en el MSN se había desconectado. Me quedé vagando por los foros que frecuentaba buscando viejos temas y leyendo fanfics que no había podido haber leído con detenimiento. Abrí el WinMX, esperando a que automáticamente empezaran a bajarse los videos y películas que se quedaron pendientes.

Ya eran las 3 de la mañana cuando mis párpados empezaron a ceder, pero tenĂ­a ganas de hablar con alguien asĂ­ que abrĂ­ el MiRC, pero la mayorĂ­a de los canales estaba solamente habitada por bots, asĂ­ que lo cerrĂ©. Ya sintiĂ©ndome muy solo, juguĂ© un rato el buscaminas, solo iba a esperar a que un multidownload terminara, pero tres de los cinco usuarios que me estaban pasando el archivo se desconectaron, y la velocidad se redujo mucho, por lo que deberĂ­a de esperar el doble de tiempo para que se completara el archivo que ya estaba en 99%. AsĂ­ que me dije a mĂ­ mismo… “Tal vez juegue una partida rápida del conquerors para matar el tiempo rápido”. No sin antes ver en la lista de Uploads que habĂ­a más de 50 usuarios en queue, la mayorĂ­a de ellos tratando de bajar episodios de anime y algunas pelĂ­culas, como la de Blood.

Justo cuando en el MSN iba a poner “No Disponible”, para que nadie se molestara al mandarme mensajes mientras jugaba, me sorprendió ver que alguien estaba en línea. “Increíble que alguien esté a esta hora entre semana”. El nick me era desconocido, así como la dirección de correo. Tengo fichada la mayoría de mis contactos con pequeños detalles para no olvidarme de quiénes son, pero este no lo había visto nunca, “Tal vez es alguien que se cambió de cuenta de correo”. Como me molesta que hagan eso, que alguien por decir tenga un nick de un personaje, y que cuando pasa de moda se cambian totalmente, empezando de cero con el nuevo pesonaje que está en boga, en un círculo vicioso, pero éste tipo o tipa no tenía uno de esos nicks, de hecho su nick me pareció muy extraño, pues estaba compuesto solo de números, me recordó mucho la vez que yo usaba nicks de código binario, todos se sacaban d eonda y me preguntaban qué significaba. El correo electrónico también estaba compuesto de números. Y justo cuando estaba a punto de ver su perfil de MSN, me mandó un mensaje. “Te reto a un juego de AoE”.

“¿Quién eres?” le pregunté.
“atila el huno” me escribió.
“No *****.” le respondí.

Después de unos cuantos segundos de silencio de nuevo vi que estaba escribiendo un mensaje, así que esperé a que llegara.

“juegas o no???”

Me puse a pensar un rato, tal vez era ese sujeto que Girafarig me dijo que jugara con él si me lo encontraba en la Zone. Pero no estaba de humor de jugar contra alguien. Así que me dispuse a darle una excusa. Algo como que no era hora de juegos o así.

“está bien” le escribí.

LeĂ­ lo que escribĂ­, no lo podĂ­a creer, ahora tendrĂ­a que jugar… será que el sueño finalmente me afectĂł.

“666.666.666”
“¿eso qué? Le escribí.
“es mi IP”
“mamón” le escribí. “Si quieres que juegue dame tu IP de verdad”.
“usa ese” me dijo.

Pensé en cerrar la ventana y el MSN, no estaba de humor para lidiar con locos a esta hora. Pero en vez de dar clic en la ventana del MSN, me vi dar clic al ícono del Age Of Empires II: The Conqueros, ese ícono con la imagen de un casco español.

“Bueno” pensé para mí mismo. “Veré que pasa ya que estoy aquí.”

Le di clic a Multijugador y en mostrar partidas, puse el IP, no hubo necesidad de C&P, pues el número era bastante fácil de recordar.

Esperaba… no sĂ©, tal vez muy en el fondo esperaba que apareciera algo, aunque mi mente me decĂ­a que no aparecerĂ­a nada. Pero no fue asĂ­. ApareciĂł la partida. Entonces mi mente me dijo… “Tal vez este vato usa un programa que le permita cambiar el IP… o algo asĂ­.”

Ya un poco más tranquilo escogĂ­ a los bizantinos con el color azul. RevisĂ© el mapa… aleatorio total, tamaño medio… los recursos… visibilidad, tecnologia, velocidad… Todo parecĂ­a estar correcto, luego chequĂ© que la casilla de las trampas estuviera deshabilitada, odio que me inviten a jugar un juego donde solo se trata de usar claves.

Di clic en “Estoy listo” e inmediatamente dio inicio el juego.

Fue de lo más raro. Mi centro urbano se encontraba en la mitad del mapa, y el terreno era muy parecido al de graveyards, habĂ­a esqueletos y cuerpos de guerreros que pareciera que habĂ­an sido acabados de derrotar. Lo primero que pensĂ© es que en el Ăşltimo momento habĂ­a cambiado el mapa por uno personalizado… pero jamás recibĂ­ el archivo, simplemente no tenĂ­a sentido.

Oprimí la tecla “h”, hice 4 aldeanos y mandé a los que tenía a construir una casa. Con el explorador busqué los recursos, había mucho oro a los alrededores, y las borregas que encontré ya habían sido matadas, y su carne se estaba perdiendo, mandé a los aldeanos que tenía a construir un molino cerca de sus cadáveres para no recorrer mucho espacio. Seguí explorando el mapa, estaba lleno de reliquias, tumbas y esqueletos. En verdad parecía el mapa del Graveyard, hasta con las ruinas y las árboles secos, conforme seguía explorando seguí haciendo más aldeanos, como no encontré venados, fui directamente a matar jabalíes, pero me di cuenta que eran puras jabalinas de hierro, así que mejor recolecté madera para comenzar a hacer casas y las granjas.

Apreté la tecla Enter para preguntarle si él había hecho el mapa, pero no recibí respuesta alguna. Después de 9 granjas y 24 aldeanos, me dispuse a avanzar a la edad Feudal, siempre me gustaba adelantarme, porque luego en el juego me atrasaba mucho. El explorador ya había visto más del 25% del mapa, me pareció extraño ver unas murallas fortificadas semi-destruidas, pero eran del jugador verde. Seguí explorando, y no encontraba su centro urbano.

Apreté de nuevo la tecla Enter y le pregunté en broma “¿Dónde estás?”
“En todas partes” respondió. No pude evitar sentir un escalofrío, me desesperé por el silencio y saqué de mi cajón los headphones, y los conecté a la bocina para al menos escuchar los sonidos del juego. Había música de fondo, me pareció raro, pues no era la de siempre, además que yo estaba usando el parche de NO-CD. La música al menos no era de miedo para que fuera con el graveyard, era una mezcla bizarra entre “Fur Elise” y guitarras de “Be Quik or be dead”. Difícil de describir. Difícil de explicar.

Al llegar a la edad Feudal, continuĂ© la producciĂłn de aldeanos, mejorĂ© las tecnologĂ­as e hice un cuartel, despuĂ©s una herrerĂ­a y luego el mercado, mejorĂ© la milicia y comencĂ© a hacer un pequeño ejĂ©rcito, mandĂ© a algunos aldeanos que no estaban haciendo nada a recolectar oro. Para esto, el explorador ya llevaba más del 50% del mapa explorado, y hasta ahora todo lo que habĂ­a encontrado eran esqueletos, tumbas, reliquias… ¡Reliquias! Me harĂ© rico si hago un monasterio, pero tenĂ­a que avanzar a la edad de los castillos.

Sacrifiqué el mejorar la tecnologia de los militares en la herrería para avanzar a la edad de los castillos. Inmediatamente hice el monasterio y cree un monje, el explorador ya llevaba más del 60% explorado cuando de repente murió. Nunca supe que lo había matado, tal vez un piquero o una torre, pero no había señal de nada, o tal vez fui tan estúpido que oprimí el botón suprimir.

Mandé construir una universidad, mandé aldeanos a recoger piedra, mientras creaba unos cuantos más. Mejoré las tecnologías para los recursos, mientras creaba otro cuartel, un establo y una galería con tiro de arco.

Luego ya pude entrar a la herrería a mejorar el ataque y la armadura de los caballos, quería que mis catafractas estuvieran listos para la batalla. Como mi centro urbano se encontraba en el exacto centro del mapa, comencé a construir murallas para que no pudiera atacarme directamente.

Del establo saquĂ© un explorador y lo mejorĂ© a caballerĂ­a ligera, justo cuando lleguĂ© a la zona donde el otro habĂ­a desaparecido, no pude contener mi asombro, incluso me acerquĂ© al monitor para observar mejor… Era un soldado terran. ¡Un soldado Terran! ¡Un maldito soldado terran del juego de SC! ÂżCĂłmo diablos habĂ­a llegado ahĂ­? Mientras seguĂ­a observando, no me di cuenta que un batallĂłn se encontraba detrás de mi caballerĂ­a ligera, la cual fue muerta a quemarropa. Luego de reflexionar un poco, me acordĂ© que jamás habĂ­a visto un mensaje diciendo que Ă©l habĂ­a avanzado siquiera a la edad feudal, de hecho, creo que aĂşn se encontraba en la alta edad media. ¡Pero tenĂ­a soldados terran! ¡En el AoE!

Me pareció ridí****, así que me dispuse a abandonar la partida, luego de retirarme le preguntaría que como hizo eso y seguro me pasaría el Add-On. Pero cuando intenté retirarme, apareció un mensaje que decía: “Si abandonas este juego morirás”. Pensé que era otro “jueguito” y busqué el botón de “aceptar”, pero dicho botón no existía, solo estaba el de cancelar. Sin otra opción entre mis manos, di clic en cancelar, traté de salir oprimiendo AlT+F4, y nada. Proseguí entonces a usar ALT+TAB, pero tampoco podía salir. Pasé a oprimir CONTROL+ALT+SUPR, pero tampoco servía. Y los dioses me perdonen, incluso oprimí el botón de encendido de la computadora, pero no se apagaba. Puse mis manos en mi rostro mientras sentía como mi respiración se agitaba, hasta llegar a tal punto de sentir los latidos de mi corazón en todo mi cuerpo.

“No hay otro camino, debo pelear”

Hice más cuarteles, mandé más aldeanos a recoger piedra, mejoré las murallas a murallas fortificadas, ya había juntado 6 reliquias y el oro de los diezmos seguía llegando, tenía más de 20 granjas y tenía alimento suficiente para una horda de hombres con sus caballos. Como loco construí un castillo con 15 aldeanos, hice en un cuartel 15 soldados, en otro 15 más, mejoré todo lo que pude mejorar y en cinco minutos mi ejército estaba listo. Puse arqueros a caballo a lo largo de las murallas, había juntado suficiente alimento para crear paladines, los cuales estaban en el centro de la ciudad en espera de que el enemigo comenzara a atacar. No me interesó mucho el crear armas de asedio, pues ni siquiera había localizado su centro urbano. Pero un onagro nunca está de más. Espere por unos minutos el ataque, minutos durante los cuales la producción de catafractas se triplicó gracias a otros dos castillos que construí. La madera y el oro se terminaron en mi ciudad, al igual que la piedra, si necesitaba recursos tendría que salir fuera de las murallas, eso significaba exponer a mis aldeanos a una muerte segura.

De pronto vi la enorme mancha de color acercarse por todas direcciones, Norte, Sur, Este, Oeste, estaba rodeado, fui directamente al lugar norte con ayuda del minimapa… Eran los soldados terran, por el sur… ¡Eran Orcs! Al Oeste venĂ­a una horda de Tarcanos de Ă©lite… al frente de ellos Atila el Huno. Al sur… Tanques de asedio. Al este… CĂ­clopes y minotauros.

La pequeña ciudad fue atacada por todas direcciones, el sonido de alerta de ataque se volvió loco, decenas de puntos blancos aparecían en la ciudad. Los soldados, aldeanos y edificios fueron arrasados en cuestión de segundos.

Después de eso sólo quedó un aldeano en lo que antes fuese el centro urbano, pero ninguna de las unidades enemigas lo atacaba, me acerqué para verlo, y era yo, dentro del juego, diseñado como un aldeano. El juego no terminaría si ese aldeano seguía con vida. Y oprimí la tecla suprimir.

Antes de que pasara algo, el juego se trabó, mi contrincante se retiró y la partida terminó. Eran las 5 de la mañana cuando cerré el juego y lo busqué en el MSN para preguntarle como demonios había hecho eso. Pero ya no estaba en mi lista de contactos, ni en la lista de personas que me habían agregado, como si simplemente no hubiera pasado nada. Desde ese día y por eso ya no juego más en la PC de madrugada.

“Eran sus ojos como llama de fuego, y sobre su cabeza llevaba muchas diademas y tenĂ­a un nombre escrito, que nadie conoce sino Ă©l mismo; iba envuelto en un manto salpicado de sangre, y tiene por nombre <El verbo de Dios>”.
- Ap. 19, 12-13.

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