
Un estudio que involucró a 14,528 persona encontró que la resistencia a la insulina y a los niveles altos de proteína A1C, eran más comunes entre las personas que tenían pérdida de masa muscular o sacropenia, especialmente si, además, tenían obesidad y tenían más de 60 años.
El músculo es el tejido más importante para el control de la insulina y la glucosa, y es importante evitar la pérdida de masa muscular que se asocia al envejecimiento.