Es bien sabido que la manera en que te sientes está directamente relacionada con lo que acabas de comer. En general, las proteínas ayudan a sentirte más alerta y los carbohidratos complejos tienden a relajarte.

Si sigues una dieta estilo mediterráneo (alto consumo de productos vegetales, más carne blanca que roja, aceite de oliva como grasa base) eres menos propenso o propensa a la depresión. Si quieres mejorar tu estado de ánimo, incrementa los porcentajes de ingesta de carbohidratos no refinados, pescados grasos, proteína, agua, vitaminas B y té.