
Todo es mental
En un estudio realizado por la Universidad de Chicago, en EUA, se dio a los participantes la opción de ingerir comida saludable o la de un buen sabor, y a otros se les obligo a comer la saludable o la de buen sabor.
A lo que “tuvieron” que comer sano reportaron más hambre que aquellos a los que se dio comida de buen sabor. En cambio, no hubo diferencias a nivel de hambre en quieres eran libres de elegir su tipo de comida. La conclusión de este experimento es que comer saludable incrementa el hambre sólo cuando es impuesto; la gente que escoge alimentarse sano no muestra aumento en el hambre.