
Los investigadores no lo tienen muy claro. Está comprobada la estrecha relación que existe entre la ansiedad y el riesgo de padecer un accidente cardiovascular. Lo que no está tan claro es cuál es el mecanismo que relaciona ambas enfermedades. Un estudio reciente publicado por Archives of General Psychiatry y realizado con 1,015 pacientes cardiacos ha tratado de explicar esta relación.
Durante los más de 5 años que duró el estudio se produjeron 371 accidentes cardiovasculares (infartos, anginas de pecho, muertes…) El porcentaje de estos casos fue de un 9.6% entre los pacientes que padecían ansiedad, una diferencia significativa si tenemos en cuenta que todos eran ya pacientes cardiacos.
Para explicarlo, los investigadores han controlado la influencia de la ansiedad en el nivel de actividad física, así como en otros marcadores biológicos como la regularidad cardiaca, las proteínas c-reactivas y los niveles de ácidos grasos omega-3… pero ninguno de estos factores parece explicar, por sí solo, semejante aumento en el porcentaje de riesgo.
Son necesarios más estudios para explicar los motivos, pero la relación está demostrada, así que si padeces estrés, contrólate y evita complicaciones cardiacas en el futuro.
