
Esos teléfonos inteligentes que precisan de mucha más inversión de dinero, poco a poco serán historia, ya que el mercado tecnológico nos ofrece teléfonos inteligentes y baratos que poseen algunas características positivas, así también como negativas:
Buen rendimiento, cámaras y procesadores modestos. Hoy en día, pagar trescientos dólares por un teléfono significa un presupuesto elevadísimo para los consumidores tecnológicos; por eso hay ofertas accesibles para que cualquiera de nosotros acceda a un dispositivo con Android.
El más barato del mercado se acaba de lanzar en Reino Unido. Se trata de Rook, un modelo de teléfono inteligente del operador EE, que utiliza Android como sistema operativo. Posee, dentro de sus ventajas, una cámara de cinco megapíxeles, que es un nivel promedio, y hasta cuatrocientas horas de batería, cargándolo una sola vez.
Pero, como desventaja más significativa, sólo tiene 8 GB de memoria interna, lo que hace que, tras pocas aplicaciones instaladas, el sistema se ponga lento.
Deja una respuesta